Comunicación o quemar los barcos: ¿Cómo me veo en 10 años?

 Comunicación o quemar los barcos: ¿Cómo me veo en 10 años?

Desde hace varios años, mi vocación ha estado enfocada en el periodismo deportivo. Cuando ingresé a la secundaria, inicié conversaciones con mis padres para comenzar a definir mi futuro, y yo lo tenía claro: mi interés se centraba en trabajar en el deporte y los medios de comunicación, lo que más me apasiona en el mundo. Mis padres, con toda su experiencia y conocimiento, me recomendaron investigar sobre la carrera de Ciencias de la Comunicación, asegurando que esta sería la vía adecuada para emprender mi camino hacia mi sueño. Con una mirada optimista hacia el futuro, me visualizo trabajando en un área que se encuentra en constante transformación.

A pesar de ver varios temas como el marketing o la comunicación organizacional, el periodismo es mi fortaleza. (Imágen de: Concepto)


¿Por qué decidí estudiar Ciencias de la Comunicación?


Gracias a mi pasión por el periodismo deportivo y la escritura, decidí estudiar Ciencias de la Comunicación; una decisión que ya había tomado desde los 14 años, dejando de lado cualquier otra opción que se me presentara. Al terminar la preparatoria, muchos de mis amigos optaron por carreras como Derecho, Ingeniería o Actuaría, y en más de una ocasión bromearon sobre mi elección, diciendo que la Comunicación es “para los que no tienen vocación”. Esa frase aún me genera un poco de inseguridad.


En la vida, es sumamente importante hacerle caso a la razón, pero tampoco se puede descartar al corazón. En mi infancia, mis padres me criaron de tal manera que siempre busqué ser feliz con lo que tuviera a mi alcance. Ellos me inculcaron que el camino hacia la felicidad y el esfuerzo es clave para lograr el éxito en la vida. Un ser humano debe hacer lo que le gusta y lo que le hace feliz; sin embargo, el esfuerzo y el trabajo duro son indispensables para alcanzar el éxito.


A los 15 años, comencé a subir contenido de fútbol en una página de Instagram centrada en información sobre River Plate, mi equipo favorito. Me esforzaba por publicar las últimas noticias, como resultados, traspasos, formaciones y todo lo nuevo en torno al equipo. Comencé con unos pocos seguidores, pero mi perseverancia me llevó a conseguir más de 500, obteniendo publicaciones con más de 1000 “me gusta”. En menos de un año, logré miles de visualizaciones, hasta que un día perdí el acceso a mi cuenta por razones desconocidas. Decidí abrir otra cuenta, aunque no tuve el mismo éxito que en la primera. De todas maneras, logré conseguir muchas visualizaciones. Al ingresar a la universidad, decidí dejar de subir contenido a “Imperio Millo”, una página que marcó el inicio de mi camino en el periodismo.


Mis padres siempre me aplaudieron por todo lo que hice. Siendo el hermano menor de cuatro, me respaldaron y me elogiaron desde que era un niño. Si no fuera por la confianza que me brindaron, probablemente no tendría el valor para seguir una carrera tan criticada. Mis padres, que estudiaron contaduría y son muy buenos en matemáticas, nunca fueron conservadores o manipuladores; tanto a mi hermana como a mí, siempre nos apoyaron en nuestras decisiones. Agradezco el apoyo que me brindan; el hecho de que se tomen el tiempo para escucharme en la radio o leer mis notas es un motor que me impulsa a seguir adelante.


Objetivos fuera del ámbito profesional


Uno de mis mayores sueños, fuera del ámbito profesional, es formar una familia. Sin embargo, al iniciar la carrera de Comunicación, me invadió la ansiedad de la incertidumbre. En varios momentos, dudé de mi inteligencia y mis capacidades. No obstante, reflexioné y llegué a la conclusión de que los objetivos no se alcanzan solos; hay que trabajar para lograrlos.


Siempre he creído que el éxito profesional debe ir acompañado de estabilidad personal, y quiero encontrar ese equilibrio entre mis metas laborales y mi vida familiar. Sé que no será sencillo, pero confío en que con esfuerzo y organización podré lograrlo. Mis padres siempre han sido un modelo de apoyo y motivación para mí, y quiero seguir ese ejemplo en mi futuro.


Valoro profundamente el apoyo que ellos me han brindado en cada etapa de mi vida. Quiero que ellos se sientan orgullosos de mí, y aunque la presión de tener éxito a veces puede ser abrumadora, la certeza de su apoyo incondicional es un motor que me impulsa a seguir adelante con mis estudios. 


Mentiría si dijera que no me da inseguridad escuchar a personas hablar mal de una carrera que no implica matemáticas. A pesar de eso, mi meditación me llevó a entender que lo más importante es trabajar para uno mismo, y con el tiempo, los sueños y los objetivos se logran. 


Actividades universitarias


En el cuarto semestre, además de asistir a clases, decidí involucrarme en diversas actividades, como la escritura y la locución universitaria. Descubrí que la práctica era la mejor forma de aprender y desarrollar mis habilidades. En ese momento sentí un 'clic' especial, una sensación de propósito que me hizo comprender que había tomado la decisión correcta al elegir esta carrera. Cada día que participo en la radio universitaria, me siento más seguro frente al micrófono, y esas pequeñas victorias refuerzan mi convicción de que el periodismo es el camino adecuado para mí.


Aunque al principio solo asistía a clases, hoy me siento muy feliz de ser parte del programa de excelencia académica “Vértice” y, sobre todo, de formar parte de Radio Anáhuac. Me he dado cuenta de que mantenerme ocupado me hace sentir más feliz y en paz.


La universidad me ha ayudado a salir de mi zona de confort. Las exigencias académicas y morales que la carrera me impuso me han permitido ser un estudiante y una persona completamente diferente a la que era en la preparatoria. Ahora tengo un nivel de cultura general mucho más amplio gracias a los trabajos, proyectos y consejos que mis profesores de periodismo me han brindado.


En el primer semestre, me asignaron unas sesiones de terapia que tenían el propósito de ayudarme en mi vida académica. A pesar de que al principio me daba un poco de pereza, me ayudó mucho para ser el estudiante que soy ahora mismo. Gracias a estas sesiones, ahora soy capaz de organizar mi tiempo y moderar mis emociones. Antes no era capaz de llevar a cabo una sobrecarga de trabajos, ahora, tengo la posibilidad de poder organizar mis tiempos sin entrar en pánico. Si no fuese por esta terapia, probablemente no sería capaz de llevar a cabo una vida universitaria digna. 


Estudio Ciencias de la Comunicación porque es lo que más disfruto en la vida. Sé que tengo talento para escribir y la locución me apasiona. He llegado a un punto en el que he dejado de preocuparme por el dinero; lo único que me importa es dedicarme a algo que me haga feliz cada día. Sinceramente, veo un futuro muy prometedor para mí. A mi corta edad, sigo aprendiendo y creciendo cada día.


Reflexiones sobre la carrera y su valor


A lo largo de mi camino académico, he enfrentado críticas y comentarios negativos sobre la carrera de Comunicación. Escuchar que "Comunicación es para los que no tienen vocación" fue, en su momento, una fuente de inseguridad. Sin embargo, con el tiempo entendí que la verdadera vocación no está en el juicio de los demás, sino en la pasión que uno siente por lo que hace. Mi pasión por el periodismo es auténtica, y eso es lo único que importa.


Recuerdo una vez que el famoso caricaturista Paco Calderón asistió a la universidad para dar una conferencia en la que habló sobre la caricatura política. Al final de la plática, concluyó con un mensaje de motivación en el que nos mencionó que, en lo personal, él nunca conoció a alguien que haya llegado al éxito haciendo algo que no le gusta. Aunque haya parecido una frase muy simple, me marcó mucho, sobre todo por la figura tan importante que la mencionó. 


Recientemente he aprendido a vivir en el presente. A mi corta edad, tengo la confianza de decir que ya descubrí el sentido de la vida, el cual se basa en estar en el presente en cada momento. A día de hoy, me encuentro disfrutando el camino de mi vida en general, aprovechando para verme con mis amigos, con mi familia, para viajar y para estudiar. Todo llega en su respectivo momento, pero si uno no disfruta el presente, llegar a la cima del éxito ya no tendría sentido. 


Vivir y disfrutar el presente es como subir una montaña. A veces uno tiene la ansiedad de llegar antes que todos, al punto de que se le olvida admirar las hermosas vistas y disfrutar el recorrido. Al momento de bajar de la cima de la montaña, el escalador se da cuenta de la belleza del recorrido, arrepintiéndose de no haber levantado la cabeza para mirar a su alrededor o parar un segundo para descansar y disfrutar. En la vida es exactamente igual; si uno se toma el tiempo para disfrutar el recorrido, la recompensa no tendrá sentido. Es por eso que, constantemente, me veo con mis amigos para salir de fiesta o me veo con mi novia para ir a cenar a algún lugar bonito. 


Es verdad que uno debe hacer muchos sacrificios para lograr lo que quiere, de eso no hay duda, pero siento que a veces a uno se le olvida el propósito de la vida que es disfrutar. El éxito llega en base a esfuerzo y sacrificio, pero también llega en base a hacerlo con alegría. 


He aprendido que el éxito no se mide únicamente por el reconocimiento externo o los logros económicos, sino por la satisfacción personal de hacer algo que te hace feliz cada día. Por eso, más allá de los desafíos que pueda enfrentar, sé que estoy en el camino correcto. Cada clase, cada proyecto y cada experiencia en la radio me han demostrado que elegí la carrera adecuada.


¿Cómo me veo dentro de 10 años?


Sinceramente, veo un futuro prometedor para la comunicación en nuestro país; sin embargo, esta se encuentra en constante transformación. Según el 20° Estudio sobre Hábitos de Usuarios de Internet en México 2024, las redes sociales se han convertido en un medio vital para que los internautas mexicanos accedan a información publicitaria y periodística. Las encuestas revelan que el 86.4% de los usuarios entra en contacto con publicidad a través de redes sociales, y el 81% las utiliza como principal fuente para acceder a contenidos políticos, superando a los medios tradicionales, que solo alcanzan un 51%. Confío en que el periodismo, tal como lo conocemos, seguirá vigente, aunque su forma de transmisión cambiará. Lo que es una realidad, es que a día de hoy vivimos en la “Cultura Snack”. Los usuarios prefieren consumir contenidos más cortos y resumidos. No es algo que esté mal, pero el periodismo como lo conocemos seguirá vigente porque es indispensable brindar información completa en todo momento.


Siendo un joven de la generación Z, debo decir que mi actividad en redes sociales es muy activa. Según las estadísticas de mi celular, paso más de tres horas diarias en TikTok e Instagram, convirtiéndose en los medios de comunicación de los que más información obtengo. Los usuarios con acceso a internet en México aumentan cada vez más, y los medios de comunicación son conscientes de ello. Veo una gran fortaleza en este aspecto, por lo que me mantengo informado sobre la actividad de los medios tanto en redes sociales como en medios tradicionales, con el fin de aprender la dinámica de ambas áreas.


Dentro de 10 años, me visualizo trabajando en el mundo de los medios de comunicación. Me interesa la posibilidad de desempeñarme como Community Manager de las redes sociales de algún periódico, pero también me veo trabajando como locutor en programas de radio. La radio es uno de los medios con mayor alcance en nuestro país, por lo que considero que ejercer esta profesión es una opción viable para mi futuro.


Veo un futuro en el que el periodismo digital será la norma. Las redes sociales ya han transformado la forma en que consumimos noticias, y es crucial que los periodistas aprendan a navegar estos espacios con inteligencia. En diez años, quiero haberme consolidado como un profesional versátil, capaz de moverme con facilidad entre plataformas digitales y medios tradicionales. Me visualizo como Community Manager de un medio relevante o como parte del equipo editorial de un periódico digital, donde pueda contribuir tanto con contenido informativo como con estrategias que conecten con la audiencia.


Mis experiencias previas, como la creación de “Imperio Millo” en Instagram, me enseñaron la importancia de la constancia y la interacción con los seguidores. En ese proceso descubrí lo gratificante que es ver cómo el contenido bien trabajado genera impacto. Aunque la pérdida de mi primera cuenta fue un golpe duro, me dejó una lección valiosa: el éxito no es permanente y siempre es posible empezar de nuevo. En el futuro, quiero seguir creando proyectos con la misma pasión y determinación, sabiendo que cada esfuerzo cuenta.


Desde que ingresé a la universidad, descubrí mi pasión por el periodismo. Por eso, me esfuerzo por llegar a ser un periodista integral. Aunque esta profesión esté en constante transformación, estoy seguro de que sabré adaptarme a las nuevas dinámicas y desafíos del sector. En este semestre, me encuentro cursando una materia llamada “Periodismo Digital”, que consiste en realizar notas informativas y noticias escritas y publicadas en un blog digital. A lo largo del semestre, el profesor nos ha dado consejos para triunfar en un área que exige una amplia gama de conocimientos. El periodismo digital es el resultado de la evolución del periodismo tradicional, y como todo lo que cambia en el mundo, nosotros como periodistas debemos adaptarnos.


Mi objetivo de ser periodista deportivo sigue vigente, pero actualmente estoy enfocado en adquirir las habilidades necesarias para ser un buen periodista en general. Siento que esa es la clave para alcanzar el tipo de profesional que deseo ser. Al finalizar la carrera, buscaré un empleo que me permita ahorrar para realizar una maestría en periodismo deportivo. Estoy decidido a que el periodismo sea mi único destino; si no, quemaré los barcos. Otras ramas de la comunicación, como el marketing, no me llaman tanto la atención. Es un hecho que son oportunidades para mí que no tomaré por descartadas, sin embargo, el periodismo y todas sus presentaciones son lo único que me apasiona de verdad. 


Al terminar la carrera, tengo planeado buscar un trabajo para empezar a ahorrar con mi propio dinero. Hace unos años, mi padre me brindó un apoyo económico muy importante, y planeo utilizarlo para estudiar una maestría en el extranjero. Al concluir mi maestría, comenzaré a buscar empleo en los medios de comunicación y, gracias al trabajo y esfuerzo, confío en que se me abrirán las puertas para dedicarme al mundo del periodismo deportivo. Puede sonar un poco fantasioso, pero soy completamente consciente de mis capacidades y de los conocimientos que sigo adquiriendo con el tiempo. Independientemente del trabajo que me toque hacer saliendo de la carrera, seguiré ejerciendo el periodismo y me tomaré el tiempo para asistir a mis programas de Radio Anáhuac. 


A mi me interesaría cubrir eventos deportivos como la NFL, la Fórmula 1 o torneos importantes de fútbol como la Champions League o la Copa Libertadores. Sueño con ser comentarista, pero también sueño con ser un reportero allegado a los equipos y a los jugadores. Si hay algo que me deja tranquilo, es que cuento con una amplia variedad de opciones para desempeñarme en el mundo del periodismo. 


El periodismo es una profesión que requiere pasión, dedicación y una gran capacidad de adaptación. Confío en que, con trabajo y perseverancia, podré alcanzar cada uno de mis objetivos. Dentro de diez años, espero haberme convertido en un profesional reconocido por su compromiso y calidad, pero, sobre todo, espero seguir disfrutando cada día del trabajo que hago.


He decidido quemar los barcos porque estoy convencido de que esta es la carrera que quiero seguir. No importa cuántos obstáculos aparezcan en el camino ni cuántas veces tenga que empezar de nuevo; siempre encontraré la forma de seguir adelante. La comunicación no es solo una carrera para mí, es mi pasión y mi propósito.


Vivir con propósito y pasión


Mirando hacia el futuro, me veo feliz, realizando el trabajo que más amo y rodeado de las personas que más quiero. Sé que no será un camino sencillo, pero estoy dispuesto a recorrerlo con determinación y alegría. El periodismo me ha enseñado que cada historia importa, y mi misión es seguir contando esas historias con pasión y profesionalismo.


En los próximos años, quiero seguir creciendo como persona y como profesional, aprendiendo de cada experiencia y enfrentando cada desafío con valentía. No tengo miedo de los cambios, porque sé que la clave del éxito está en la adaptación y en la capacidad de reinventarse. Estoy listo para enfrentar el futuro y para hacer de mi sueño una realidad.


Si algo he aprendido a lo largo de estos años, es que vivir con propósito y pasión es la brújula que guía cualquier camino hacia el éxito y la satisfacción personal. Elegir una carrera que me llena de emoción no ha sido la opción más fácil, pero cada paso en este camino refuerza mi convicción de que tomar decisiones desde el corazón vale la pena.


El filósofo Friedrich Nietzsche decía: “Quien tiene un porqué para vivir, puede soportar casi cualquier cómo”. Esta frase ha resonado conmigo cada vez que las dudas sobre la comunicación se cruzan en mi camino. Mi pasión por el periodismo me da un propósito que va más allá del dinero o de la opinión de otros. Saber que tengo la posibilidad de narrar historias, dar voz a los eventos y conectar con las personas a través de los medios es lo que me inspira cada día.


Para mí, vivir con propósito significa alinear lo que hago con mis valores y sueños. Y la pasión es el motor que mantiene esa alineación constante. No tengo miedo a los desafíos, porque sé que cada obstáculo es una oportunidad para aprender y mejorar. Mi mayor anhelo es que en diez años, cuando mire atrás, pueda decir con orgullo que viví cada día al máximo, sin arrepentimientos, trabajando en lo que amo y construyendo una vida con sentido.


Soy completamente consciente sobre el hecho de que aún me falta mucho por aprender. El periodismo es un oficio que jamás se deja de estudiar, es por eso que cada vez me empeño más en leer las noticias todos los días, leer más libros, investigar, hacer preguntas, ser más curioso, escribir más y dialogar más


Mi papá me enseñó que uno nunca deja de aprender, y eso me deja tranquilo. Como un hijo puede aprender de su padre, un padre también puede aprender de su hijo. Como estudiante, siempre intento escuchar y tomar en cuenta los consejos que me brindan mis profesores de periodismo, profesores de otras materias, conferencistas, entrevistados e incluso mis propios compañeros. Tanto en el periodismo como en la vida, aprender es algo que se hace todos los días. La curiosidad siempre será la clave de esta vocación. 







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