(Cuento) La Última Nota

 La Última Nota


Como cualquier otro día, Francisco asistió a las oficinas del diario en el que trabaja para comenzar a escribir sus notas periodísticas. Su rutina mañanera se basaba en pedirse un café caliente y sentarse para comenzar a leer las noticias nacionales, área en la que se desempeñaba en aquel momento. 


Ni bien abrió su computadora, la primera noticia que leyó fue sobre un locutor de radio que fue despedido en pleno programa. Esto lo sorprendió mucho, debido a que la radio en la que trabajaba dicho locutor pertenecía al diario en el que trabajaba él. Con afán de consolar a su compañero de trabajo, Francisco tomó la decisión de contactar a Carlos, el ex locutor del programa, para brindarle su apoyo en un momento tan difícil.


Foto de: Chat GPT


Francisco se vio con él para tomar un café y platicar un poco sobre la dura vida en los medios de comunicación. 


—No es fácil trabajar en una empresa que te ordena lo que debes de decir y lo que no debes decir. A veces ser periodista no tiene sentido— lamentó Carlos mientras ahogaba sus lágrimas en un sorbo de café.


Francisco se tomó un momento para responder. Alzó la voz y dijo:

—Carlos, esto me parece un poco extraño. ¿Por qué ocurrió esto? ¿Tienes alguna idea?

—La verdad es que no tengo idea. Yo simplemente estaba haciendo mi programa, como siempre lo hice. Todo iba normal, estaba hablando sobre la empresa constructora del hijo del presidente hasta que entró el dueño del diario para interrumpirme y decirme que éste fue mi último día.— Respondió Carlos. 


En ese momento, Francisco comenzó a sospechar sobre el dueño del diario. 


El hijo del presidente contaba con una empresa constructora llamada InfraSol, la cual era líder nacional en el desarrollo de infraestructura innovadora y sostenible; su misión se basaba en construir un México más conectado y próspero, desarrollando infraestructura moderna que fomente el crecimiento económico y el bienestar social. A Francisco siempre le llamó la atención investigar sobre dicha empresa, sin embargo, sus editores nunca le dieron la autorización para hacer una nota sobre ella. 


Foto de: Chat GPT


Pasaron los días y nadie se atrevió a decirle nada al dueño del diario, generando un ambiente un poco incómodo cuando éste caminaba por los pasillos. Luego de una reunión, Francisco tomó el valor para confrontarlo y hablar con él:


—Señor García, ¿puedo hablar con usted un segundo?

—Señor Berdiales, ¿qué se le ofrece?— Respondió el dueño con mucha seguridad.


Francisco tragó saliva y, procurando no hacerlo enojar, le preguntó:

—Buenas tardes, perdón por la molestia, quería preguntarle si sería posible hacer una investigación sobre el caso de InfraSol. Sospecho que el hijo del presidente lava el dinero a través de fundaciones benéficas falsas. Además, las obras realizadas por su constructora utilizan maquinaria y recursos pertenecientes al gobierno, reduciendo costos y maximizando sus ganancias privadas. 


Edmundo García, dueño del diario, lo interrumpió y exclamó:

—Jovenazo, usted no se va a meter en temas gubernamentales. Usted sabe perfectamente su rol en esta empresa y por favor le pido cumplir con lo que le toca. Que tenga bonita tarde y póngase a trabajar.— Exclamó García antes de subirse al elevador y retirarse del edificio. 


En ese momento, el “jovenazo” se indignó por la ignorancia del director en un tema que sigue inconcluso. 


Desde aquel entonces, Francisco se propuso la misión de aprovechar los fines de semana para investigar sobre el uso indebido de recursos del Estado, pero también para investigar a su propio jefe, el cual mantenía un comportamiento sumamente extraño al hablar sobre ese tema. 


Foto de: Chat GPT


Transcurrieron los días y Francisco todavía no llegaba a una conclusión para verificar que es lo que sucede con la empresa InfraSol. Se volvió a reunir con Carlos para discutir sobre el asunto. 


—No tiene caso. No hay forma de saber el por qué de esta situación.— Mencionó Francisco. 


—Debe haber una forma.— Respondió Carlos. —La manera tan repentina para despedirme a mitad de un programa habla sobre alguien que cuenta con una presión encima, externa.


Francisco se quedó pensando un momento, y preguntó: 

—¿Será que García recibió una amenaza por parte del gobierno?

—Lo dudo. Miles de diarios cuestionan las actividades controversiales que lleva a cabo la empresa InfraSol, sin ser silenciados. Yo sospecho que, al contrario, García recibió alguna recompensa económica para defender a la empresa del hijo del presidente.— Respondió Carlos. 


Pasaron varias horas discutiendo sobre sospechas, sin llegar a ninguna conclusión concreta. 

—Debemos de dejar de hablar sobre rumores y sospechas, somos periodistas y tenemos que movernos.— Exclamó Carlos. —Esto no puede acabar así. Hay que comenzar a investigar.— Concluyó. A lo que Francisco respondió:


—Ya me enojé. Vamos a investigar sobre este asunto hasta llegar a una conclusión verdadera. Estoy harto de que nos silencien, así que me pondré a investigar sobre este caso para luego publicarlo, aunque probablemente sea mi última nota.— Exclamó Francisco con euforia. 

—Eres mi héroe. Estoy a tus órdenes para lo que necesites.— Respondió Carlos.


Como bien lo prometió, Francisco se comenzó a mover de inmediato. Mientras el día en la oficina transcurría con normalidad, este rebelde periodista se empeñó en pensar en algún plan para entrar a la oficina de García y buscar información desde su computadora. 


Pasaron las horas, pero García no se movía de su oficina. Eran las 12:30 de la noche y fue en ese momento cuando el dueño del diario se levantó de su silla para saludar a Francisco. 


—Trabajando hasta tarde, señor Berdiales.— Exclamó García.


Francisco, un poco asustado, respondió:

—Si, sí señor. Me entretuve escribiendo un poco.

—Yo ya me voy. No te quedes hasta tarde, necesito que descanses porque mañana te tocará ir a cubrir el evento en Bellas Artes. Será un día largo, descansa.— Mencionó García mientras caminaba hacia el elevador. 


—Buenas noches señor García. Que descanse.— Respondió Fran con una pequeña y pícara sonrisa en el rostro. Fue en ese momento cuando aprovechó para entrar sigilosamente a la oficina del dueño.



Al entrar a su oficina, los nervios y la adrenalina comenzaron a invadir su cuerpo. Prendió el ordenador y, por fortuna, había dejado los mensajes abiertos. Francisco aprovechó para buscar posibles mensajes con el hijo del presidente, y en efecto, los encontró. 


—Esto es periodismo sucio, pero al fin y al cabo es periodismo.— Suspiró Francisco mientras le tomaba fotos a las conversaciones por mensaje. En esa misma noche, terminó la nota para publicarla de forma independiente en otro momento. 


Al día siguiente, Francisco y el dueño acudieron al evento que se llevó a cabo en el Palacio de Bellas Artes. Al dueño se le notaba muy contento, sin embargo, se le borró la sonrisa cuando Francisco le susurró al oído:


—Ya me enteré. Los demás también se enterarán. 

Francisco se dio media vuelta y se retiró del evento, y con solo darle un clic al teléfono celular, publicó la nota en la que expuso al dueño del diario por control editorial para diluir la cobertura negativa sobre la empresa del hijo del presidente.


La nota comenzó con el rol del hijo del presidente en la empresa:


“Aunque oficialmente el hijo del mandatario figura como asesor sin sueldo en el Consejo de Administración de InfraSol, las conversaciones por chat muestran que utiliza su red de contactos políticos y empresariales para garantizar contratos públicos millonarios. Además, favorece a la empresa en licitaciones clave mediante procedimientos opacos.”


En cuánto al rol del diario para tapar la corrupción detrás de la empresa, concluyó:


“Mientras InfraSol avanza con proyectos millonarios, los cuestionamientos y denuncias han sido invisibilizados por algunos de los medios más influyentes del país. Entre ellos destaca ‘La Voz Nacional', un diario que ha actuado como un defensor ferviente de la constructora, minimizando los escándalos. 

InfraSol ha sostenido acuerdos publicitarios millonarios con el periódico, garantizando una cobertura favorable. Además, el director del diario habría instruido a su equipo para evitar la publicación de notas críticas, bajo amenaza de despidos.”


La nota causó un revuelo muy importante en todos los medios de comunicación, y Francisco Berdiales se hizo famoso por priorizar sus valores como periodista antes del empleo cómo tal. Francisco y Carlos consiguieron un nuevo trabajo como locutores de radio en un nuevo medio de comunicación, en el que tuvieron la libertad de expresar sus opiniones editoriales sin ser silenciados. Finalmente, encontraron un lugar en dónde pudieron ejercer su vocación. 


Foto de: The Core School



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